close
close

Bayreuth aplasta sin piedad la serie “Ring” de Schwarz

Gema Casadeval

Bayreuth (Alemania), 05.08. (EFE).- No había salvación para el “Ring des Nibelungen” de Valentin Schwarz: el telón final del austriaco “Götterdämmerung” fue seguido por los estruendosos abucheos que el Festival Richard Wagner tenía reservado para su versión en “Netflix”- Formato de la tetralogía de Wagner.

Tras el estreno de “Rheingold”, “Die Walküre” o “Siegfried”, Schwarz no salió a saludar. Estrictamente hablando, esto no es absolutamente necesario en el Festival de Bayreuth, ya que el “Anillo” es un ciclo y, por lo tanto, un juicio provisional es prematuro.

Se esperaba el veredicto. Y cuando por fin apareció, apoyado por su equipo técnico y tras la ovación de pie de los solistas y la orquesta, recibió casi dos minutos de bufidos casi unánimes desde el templo de Wagner.

El “Crepúsculo”, encarnado en una palangana vacía, mohosa y sellada, cerró el capítulo de una tetralogía plagada de infidelidades, traiciones y una infancia a merced de los adultos.

Era inevitable que, tras bambalinas, la tormenta descendiera sobre Schwarz, de 33 años y debutante en la casa. Cada una de las piezas anteriores había recibido su dosis de protesta, que también fue “in crescendo”, al igual que los aplausos a la parte musical.

La batuta de Cornelius Meister quizás no sea la más wagneriana de las que alternan en la actual temporada del Bayreuth. Pero la lógica de la balanza hizo que fuera recompensado con aplausos mezclados con algunas muestras de protesta.

Meister se había hecho cargo de la tetralogía después de que el profesor propuesto, Finn Pietari Inkine, enfermara de Covid. Allí ya se ha ganado el evidente reconocimiento de su valía.

Todos los solistas del “Ring” de 15 horas fueron aplaudidos mucho más que campeones. Principalmente Egin Silins y Tomasz Konieczny, que alternaban el papel de Wotan; Andreas Schager y Clay Hilley, los Siegfried, la Iréne Theorin de Brunnhilde -con algunas excepciones- y Daniela Köhler, y Siglinda Lise Davidse.

RELÉS DE ACCIDENTE Y ACCIDENTE

El “Anillo” parecía estar plagado de mala suerte. Schwarz jugó con la sorpresa trasladando los mitos de Wagner a escenarios que podrían recordar a “Dallas” oa la serie “Netflix”, según los locutores de cada generación de espectadores.

Fue un debut sin incidentes. Tuvimos que encontrar un reemplazo para Wotan Konieczny para el tercer acto de Die Walküre después de que colapsara en una silla rota; También tuvimos que encontrar un reemplazo para Stephen Gould para el Siegfriedo de “Crepúsculo” de hoy, quien fue al recién llegado Hilley.

EMBARAZO, SUICIDIO, LIFTINGS Y OTRAS SERIES SORPRESAS

Las sorpresas que Schwarz quiere llevar al espectador de Bayreuth, que teóricamente conoce cada tono y cada detalle del libreto, estaban ahí. Se trataba de aumentar las expectativas antes del próximo capítulo de la serie en lugar de recrear lo familiar.

Siglinda conoce a Sigmundo, quien ya está embarazada, lo que rompe el esquema de amor entre hermanos. El enigma de la paternidad de Siegfried surgió a medida que avanzaba la historia.

No son gigantes ni enanos los que se pasean por el “ring” de Schwarz, sino valquirias recién salidas del lifting y las siliconas; quien el espectador espera no siempre muere; o, si muere, no será como dictan los cánones de Valhalla, sino de un infarto, suicidio, u otras modalidades más comunes en el mundo contemporáneo.

Todo esto no sería automáticamente reprochable desde el punto de vista de Bayreuth. Pero el famoso “matiz” -la conexión emocionalmente conductiva- falla en los momentos en que se espera pasión. Incluso fuego.

LA DIFÍCIL DIGESTIÓN DE OTROS ANILLOS

Los juicios intermedios, después de cada pieza, sobre un “Ring” no son fiables. Tampoco hay garantía de que los abucheos en un estreno no sean seguidos por grandes elogios en la próxima temporada. El abucheo en Bayreuth tiene algo de catarsis.

Ni siquiera el llamado “Century Ring”, lanzado por Patrice Chéreau en 1976, se salvó del enfado inicial. Menos aún la de Frank Castorf, que escuchó abucheos en Bayreuth de 2013 a 2017, aunque también ganó adeptos con sus visionarias torres de petróleo, antesala de la actual crisis del gas.

EL MENSAJE A THIELEMANN

La temporada se abrió con el nuevo “Tristan und Isolde” de Ronald Schwab. El jueves, el “día de descanso” entre la tercera y cuarta pista del “Ring”, “Lohengrin” fue revivido bajo la dirección de Christian Thielemann.

Thielemann, que fue batuta titular de Bayreuth durante cinco años y apoyo de la directora del festival Katharina Wagner, se despedirá indefinidamente del templo esta temporada. No es un año fácil para el director, contra el que circulaban acusaciones de comportamiento autoritario o sexista en los medios alemanes.

Tras su Lohengrin recibió un aplauso entusiasta en reconocimiento a la precisión con la que aplicó la partitura de Wagner. EFE

gc/mg

(Foto)

Tags:

Add a Comment

Your email address will not be published.