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La Navidad es todo el año en Los Pinos

Muchos esperan ansiosos que el reloj dé las 5 a.m. para sentarse a disfrutar del menú criollo que ofrece el lechón Los Pinos en la zona de Guavate de Cayey, incluso tocando la bocina a sus dueños cuando necesitan un rato para abrir sus puertas.

De hecho, allí es Navidad todo el año, a juzgar por el olor a cochinillo recién asado, al arroz con gandules, a las pastas de masa o de yuca ya las delicias culinarias que tanto deleitan a los platos típicos.

De hecho, el difunto chef y presentador de CNN Gastronomic Adventures, Anthony Bourdain, quedó cautivado cuando visitó el lugar y probó una combinación del suculento manjar de carne blanca, particularmente cuando probó el cuerito.

El cochinillo varita mágica es la estrella de la carta de Los Pinos.
El cochinillo varita mágica es la estrella de la carta de Los Pinos. (XAVIER GARCÍA)

Aunque el programa de Bourdain se emitió alrededor de 2013, los turistas todavía vienen “y quieren saber hasta dónde se ha sentado”. Así lo confirmó una de las dueñas, Erlica Rodríguez Figueroa, quien mencionó que otra personalidad recibida en este salón fue “el hijo de Jackie Chan, que es un ‘youtuber’ que probó la gandinga y le encantó. Después de eso, la Gandinga empezó a venderse mucho”.

La empresa forma parte de la llamada “ruta del lechón”; una serie de cochinillos en el famoso barrio de Cayeyano, donde miles de personas hacen parada obligada para deleitar su paladar.

“Comenzó en 1967, según cuenta mi padre, con el pequeño local que ahora se llama ‘El Rancho’. Estaba Juan Rancho, como le decían; Comenzó con una cafetería y luego incluyó comida criolla, chicharrón, morcilla y tortas”, dijo la hija de Carmen Figueroa y Tomás Rodríguez.

Arroz con gandules es preparado diariamente por Doña Carmen Figueroa.
Arroz con gandules es preparado diariamente por Doña Carmen Figueroa. (XAVIER GARCÍA)

“Juan Rancho vio que había bastante gente, y empezó a promocionar el turismo de la siguiente manera: Les daba almuerzo gratis a los choferes de los buses públicos, y así le traían clientes. Así pasó que tuvo que ponerle un cochinillo entero en vez de patas. Veía que vendía dos o tres lechones al día y otros empezaron a sembrar lechones”, recordó, mencionando que “de 17 lechones ahora son seis”.

Uno de ellos es Los Pinos, un negocio familiar fundado en 1997 y luego asumido por su padre Héctor, quien “comenzó a cazar lechones en el negocio de Juan Rancho y ganaba cinco centavos al día”.

El menú allí es tan variado que, según Erlica, “las personas que les gusta el cerdo pueden comer y también tenemos opciones para veganos”.

Además de la tradicional comida navideña, los comensales de Los Pinos encontrarán propuestas como guanimes con bacalao, otro de los favoritos.
Además de la tradicional comida navideña, los comensales de Los Pinos encontrarán propuestas como guanimes con bacalao, otro de los favoritos. (XAVIER GARCÍA)

“Tenemos el cochinillo de autor, el pavo, las costillas a la barbacoa, el cuajito, la gandinga y la yuca, o las empanadas rebozadas de carne o pollo. También preparamos tortas veganas si la persona lo ordena con tiempo. De hecho, a la gente le fascinan los sabrosos taquitos de carne que no son de carne sino de soya. Allí se venden a precio fijo”, reveló la cayeyana de 41 años.

“También hacemos guanimes, que aquí preparamos todos los días; Los hacemos de maíz y les gusta mucho. Hay malanga, ñame, yuca, ñame, yautia, plátanos dulces, se preparan tortas de plátano entre semana y arroz con cuyes los sábados. Estamos tratando de mantener la comida criolla, pero aparte hay bacalao, camarones, pulpo, centolla, mofongo y trifongo, cocinados con o sin tocino”, explicó.

Otro plato favorito es el cochinillo relleno, que sirve hasta para 30 personas.

“Es un cochinillo chiquitito que se pone en la mesa y se rellena de arroz con gandules, arroz pared, arroz con verduras, o lo que la persona quiera y se rellena. Ponemos bolitas de mofongo de yuca, plátano macho o boniato. Si lo quieres más grande sería un cochinillo mediano o lo puedes pedir del menú a la carta; hecho todo aquí”, dijo.

Según la mujer de Cayey, antes de las 7:30 am vendieron medio lechón.

“Todos los días preparan sancocho, callos, sopas de fideos con jamón y chorizo, de 5:00 a 10:00 horas. Pero si no llego a la inauguración a las 5 de la mañana, me tocan la bocina. La sopa de rabo de res se prepara los domingos. Hay personas que solo vienen a buscar esa sopa”, dijo, y señaló que la tienda tiene capacidad para 275 personas.

Por otro lado, entre los postres disponibles se encuentran el arroz con dulce, el tembloroso y el majarete. Asimismo, los mojitos son las bebidas con mayor rendimiento, principalmente las combinaciones con maracuyá y guayaba.

Preguntamos quién cocina.

“Ahora mi mamá, Carmen Figueroa, cocina; ella tiene 67 años.”

Sin embargo, su padre es un visionario, que “se dedica a inventar y es quien sugiere nuevas propuestas en el menú”.

“Toda la comida proviene de nuestra cosecha o de los agricultores en la terraza. La calabaza, el ñame y los plátanos aquí se cultivan en granjas. En este momento estamos pelando 5.000 plátanos; No se cocinan excepto para conservar el sabor del plátano. Los lechones (vienen) 100% de aquí, los preparados vienen de nuestra finca”, explicó.

Toda la empresa emplea a unas 30 personas, el 99% de las cuales son mujeres.

“Gracias a Dios la experiencia es muy buena, aunque necesitamos más personal porque el flujo de visitantes es alto. La mayoría de los clientes son turistas de todo el mundo porque cuando vienen a Puerto Rico la parada obligada es aquí donde se celebra la Navidad todo el año”, concluyó.

Para más información visita: lospinosguavate.com o llama al 787-286-1917.

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