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La peatonalización completa del Raval de Santa Anna comenzará este mes y finalizará durante el periodo navideño

Dentro de unos días comenzará la segunda fase de la peatonalización del Raval de Santa Anna. Las obras cerrarán definitivamente al tráfico el tramo comprendido entre la calle Santa Anna y la plaza Catalunya e incluirán también la calle Salvador Espriu. Los concesionarios de la zona ya esperaban ayer a los primeros operarios y esperan que las máquinas lleguen sobre las 15.00 horas y se activan a las que podemos acceder para su descarga.

Fuentes municipales consultadas indican que esta semana está prevista una reunión con la constructora que se adjudicó el proyecto para fijar un calendario y que la intervención comenzará en octubre de este año y se suspenderá durante la campaña de Navidad. “Se podría haber hecho todo de golpe, sin parar en el periodo navideño, porque levantar la calzada y tener lonas no nos favorece y afectará nuestras ventas”, se quejan algunas de las empresas. El plazo de ejecución es de cuatro meses.

Por su parte, ayer se cumplió un año de la peatonalización de la primera fase, que incluye el tramo comprendido entre la calle de Santa Anna y la plaza Prim. La concejala de Urbanismo, Marina Berasategui, estima que “la transformación del Raval de Santa Anna en calle peatonal nos acerca a una movilidad más sostenible». “La apertura de la primera fase ya nos ha permitido visualizar los vehículos cediendo el paso a los peatones”. Berasategui cree que “uno de los aciertos es que el público ya ha hecho suyos los nuevos espacios” y cree que “convertir el Raval en una plataforma única con elementos de mobiliario urbano pensados ​​para el tránsito de los peatones ha sido un éxito”.

Y es cierto que solo hay que pasar por el Raval para ver cómo funciona lo nuevo parklets – las estructuras de madera con vegetación para sentarse – y las sillas son bien recibidas y en constante uso. Pero también es cierto que los comerciantes locales han denunciado recientemente la mala educación y falta de mantenimiento del Raval y su mobiliario, que se ha deteriorado a pesar de ser nuevo. En la acera se acumula suciedad que no se ha podido quitar, el agua de riego se filtra y cae al suelo, y algunas cámaras han sido destruidas. El Ayuntamiento señala que esta primera fase sigue “cerrada”. El WiFi está funcionando ahora, pero la videovigilancia aún no.

Sin embargo, están a punto de comenzar las obras de la segunda mitad del Raval de Santa Anna y el resto hasta Plaza Catalunya. Hoy en día hay alrededor de 25 tiendas en esta área. Una de ellas es la Matalasseria La Glòria, desde la que reclaman que “la obra debe empezar ahora y terminar pronto, que no dure eternamente como en la primera parte”. En la instalación, que mueve voluminosos, se quejan de que “hasta ahora hemos podido descargar más o menos, y ese era el acuerdo, pero dejaron de quitar las vallas y pusieron bolardos laterales que no nos dejan pasar”. . ” “Todavía tengo que conseguir unos colchones del Santuari”, revelan y piden “que se activen las pilonas para poder subir y bajar con tranquilidad”.

¿Quién puede participar y quién no?

El Ayuntamiento dispone que el sistema TIC completo para el control del tráfico, incluidos los lectores de matrículas y las pilonas automáticas, estará operativo una vez finalizadas las obras de la segunda fase. Actualmente “se está trabajando en los horarios, zonas y gestión de las solicitudes de acceso” que se van a producir. Los propios comerciantes señalan que “hasta los vecinos lo pasan mal con esto” porque “se ven obligados a circular como pueden por calles donde hay terrazas”.

Por otro lado, en otra parte, Rètols Prieto, afirma que “es una broma que lo mejor hubiera sido programar las obras de forma continua a la vez”. “Si no llegaste a tiempo para hacerlos en verano, de poco sirve empezar ahora y parar en Navidad y dejarlo todo aquí”, añaden, y añaden que “hubiera sido mejor hacerlo en enero. “Espera y sigue adelante. En general, la zona peatonal en sí ya se ve como algo “hacia dónde vamos y le damos un voto de confianza para ver cómo va”. Sin embargo, no todos piensan de la misma manera. Habrían querido desde Eurofinques, “que puedan seguir adelantando coches”.

En Vintage Shop, una tienda de moda, existe la preocupación de que “la calle estará en construcción durante meses y la gente no pasará”. Critican que “esto seguramente traerá pérdidas, pero nadie las cubrirá”. Y recalcan, “aunque en Navidad se paraliza, luego vienen las rebajas y eso afecta”. “Si tienes que pasar por un calvario para convertirte en peatón, déjalo como está”, concluyen.

Nueva iluminación para el museo.

Las obras de la segunda fase se contrataron a la empresa García Riera por 721.890,99 euros IVA incluido. En principio, también en cuanto al mobiliario, la reforma seguirá la línea realizada entre la calle de Santa Anna y la plaza Prim. parkletsSillas, bancos y papeleras, mesas y aparcabicicletas.

Se renovará el alumbrado público y se instalarán cuatro grandes focos frente al museo. Se conservarán los árboles existentes. En la calle Salvador Espriu, donde se seguirá permitiendo el paso de vehículos al aparcamiento, se separarán las diferentes zonas con jardineras y juegos tradicionales colocados directamente en el suelo.

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