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Una dura lección para los inventores del fútbol – sport

“Pero Gaetjens no decapitó. El balón le dio en la cabeza”. El periodista trató de encontrar una explicación. “El gol vale tanto”, respondió con amargura Walter Winterbottom, seleccionador de Inglaterra. La incredulidad del cronista fue tan grande como la de los editores británicos, en los que la noticia causó tanta sorpresa que decidieron corregir el marcador: Inglaterra 10 – USA 1. En realidad el autoproclamado inventor de futbol Fueron humillados por los norteamericanos, que los derrotaron 1-0, dando la sorpresa en el Mundial de Brasil 1950.

Inglaterra hizo su gran avance en la Copa del Mundo. Hasta ese momento, no había aceptado formar parte de la competición creada por la FIFA. Estaba orgullosa de su fingida superioridad. Si la versión moderna del juego había cobrado vida en este país e incluso se habían establecido las reglas del juego, ¿de qué servía confrontar a quienes habían aprendido los secretos del deporte de los británicos?

Debutar con una victoria por 2-0 sobre Chile reforzó la idea de que el equipo de Winterbottom había llegado a Brasil con la determinación de levantar el título. Sin embargo, la segunda presentación asombró al mundo.

El profesionalismo prevaleció en Inglaterra antes que en cualquier otra nación. Sus jugadores eran famosos en toda Europa. Winterbottom contó con delanteros como Tom Finney, Stanley Matthews (se retiró como señor en 1965 a los 50 años tras más de tres décadas en el campo), Stan Mortensen y Roy Bentley, los laterales Billy Wright y el portero Bert Williams.

Sus rivales eran los Estados Unidos, equipo amateur dirigido por el escocés Bill Jeffrey. Algunos de sus miembros fueron combatientes en la Segunda Guerra Mundial. Otros se ganaban la vida como maestros, lavaplatos o embalsamadores. No aparecían como un rival que pudiera aguantar a uno de los grandes protagonistas del cuarto Mundial.

Los primeros minutos confirmaron la esperada superioridad británica. Frank Borghi tuvo que seguir apareciendo para evitar que su valla se cayera. El arquero, de ascendencia italiana, médico en una unidad de infantería del ejército, y galardonado con la Estrella de Bronce y el Corazón Carmesí por su servicio en la guerra, parecía invencible.

En medio del dominio del equipo de Winterbottom, un lanzamiento largo del capitán Walter Bahr pasó por encima de Alf Ramsey (fue entrenador de los campeones de Inglaterra de 1966) y rebotó en la cabeza de Jo Gaetjens. El balón sorprendió a Williams, que apenas pudo girar para verlo en su portería.

Poco quedaba para el final de la primera parte. Pero los minutos de esta fase y los cuarenta y cinco minutos del segundo tiempo no fueron suficientes para cambiar el inesperado resultado.

Cuando el árbitro italiano Generoso Dattilo hizo sonar su último silbato en Belo Horizonte esa tarde, la multitud brasileña saltó al campo para llevar a Gaetjens y sus compañeros de equipo. Los estadounidenses acaban de presentar un espectáculo increíble para los espectadores. Jeffrey, el escocés que dirigió al equipo ganador, se llevó la pelota como recuerdo.

Gaetjens, nativo de Haití, fue un héroe estadounidense durante un tiempo. El destino le trajo un final trágico. Regresó a su país donde técnicamente dirigía a la Etoile y tenía una cadena de lavanderías. Desafortunadamente, sus hermanos Jean-Pierre y Freddie eran opositores al régimen del dictador Francois Duvalier, conocido como papá doctor.

Jean-Pierre y Freddie huyeron de Haití. Jo, inconsciente de las vicisitudes de la política, optó por quedarse. Fue visto por última vez el 8 de julio de 1964. Un grupo de comando por orden del Presidente lo secuestró. Nunca volví a escuchar de él. Al menos ocho años después, el gobierno de Duvalier reconoció su muerte.

Pero mucho antes, el 29 de junio de 1950, Gaetjens hizo posible un resultado histórico. No era el 10-1 para Inglaterra que sospechaba la prensa británica, sino una dura lección que había aprendido el equipo inventor del futbol.

Tabla de contenido

LA SÍNTESIS

Estados Unidos 1 – Inglaterra 0

ESTADOS UNIDOS DE AMERICA: Frank Borghi; Harry Keough, Joseph Maca; Edward McIlvenny, Charles Colombo, Walter Bahr; Frank Wallace, John Souza, Joseph Gaetjens, Gino Pariani, Edward Souza. DT: Bill Jeffrey.

Inglaterra: berto williams; Alfred Ramsey, John Aston; William Wright, Lawrence Hughes, James Dickinson; Thomas Finney, Stanley Mortensen, Roy Bentley, Wilfried Mannion, James Mullen. DT: Walter Winterbottom.

incidentes

Primera parte: gol de 39 metros de Gaetjens (EE.UU.).

Estadio: Independencia (Belo Horizonte). Árbitro: Generoso Dattilo de Italia. Fecha: 29 de junio de 1950.

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